Lavada de cara

Por: La Marx México
Escandalosos son los casos de abusos y negligencias por parte de elementos de las fuerzas armadas en México contra la población civil inocente y desarmada, como para andar lavándole la cara.
Sin importar que se hable de los gobiernos del priato como la "Dictadura Perfecta" con alrededor de 70 años y su conocida "Guerra Sucia" en las décadas 60 y 70, el posterior periodo Neoliberal encabezado por el panismo y la "Guerra vs el Narco" de Felipe Calderón en 2006, así como la subsiguiente "Verdad Histórica" de Enrique Peña Nieto a partir de 2012, para finalmente, bajo nueva nomenclatura, la Guardia Nacional (GN) con su política de "Abrazos No balazos", de los gobiernos de "izquierda", las fuerzas armadas en México nunca, han logrado tener prestigio positivo.
Se deben reconocer a las fuerzas armadas como parte esencial de la estructura de los regímenes capitalistas, de ahí que cada vez que entran en crisis, uno de sus principales rasgos sea profundizar la militarización, razón de peso, para que el ex presidente capitalista Andrés Manuel López Obrador y de manera continuada, la presidenta capitalista Claudia Sheinbaum Pardo, llevarán a cabo, toda una política de estado en un intento más por limpiar la imagen del ejército mexicano, responsable de la desaparición y asesinato de los 43 normalistas.
Abundan los casos en donde las fuerzas armadas han sido señaladas por su responsabilidad en graves violaciones a derechos humanos, incluso de los considerados crímenes de lesa humanidad.
En diciembre del 2009, por ejemplo, elementos del Ejército Mexicano detuvieron arbitrariamente a Nitza Paola Alvarado, José Ángel Alvarado y Rocío Irene Alvarado en el estado de Chihuahua y desde entonces, sus familias desconocen su paradero.
Es hasta 2018, cuando la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) emitió una sentencia en el caso Alvarado Espinoza y otros, reconociendo que las tres personas fueron desaparecidas de manera forzada por el ejército mexicano.
El recordatorio de la sentencia bien se suma al debate sobre la militarización de la seguridad en el país, pero además refleja el límite e incapacidad de la estrategia legal, así como el desvió y retraso de justicia a través de pactos y la colaboración con los partidos políticos, lo mismo que con las organizaciones de "izquierda" alrededor de la política reformista, resultando en un país donde existen más de 124 mil personas oficialmente reconocidas como desaparecidas.
Múltiples son los casos en donde se visibilizan las consecuencias de la participación del ejército mexicano en tareas de seguridad pública, resultando en la creciente impunidad y corrupción marcada por las desapariciones forzadas en México.
Ejemplos como Tlatlaya (Estado de México) y Ayotzinapa (Guerrero) en 2014, marcaron tendencia durante la administración de Peña Nieto, sin embargo, más allá de desaparecer o contenerse con la política de los "Abrazos no Balazos" de los gobiernos de la 4T a partir del 2018, con sus discursos falaces de campaña y de conciliación de clases, los problemas se agravaron y la violencia se profundizó en el país.
Desde la estrategia militarizada en contra el crimen organizado en el país, se vienen documentando miles de casos de ejecuciones, desapariciones forzadas y torturas atribuidas a las fuerzas armadas; organizaciones civiles y sectores académicos logran sostener que dichos actos, por su carácter sistemático y generalizado, configuran crímenes de lesa humanidad.
La desgracia es que, como se sabe en México, la suma de los casos pocas veces ha derivado en sanciones efectivas contra los mandos militares.
Para quienes militamos desde la Marx México, la estrategia de seguridad de Sheinbaum Pardo no rompe con la de López Obrador, sino por el contrario, le da su respectiva "lavada de cara" a las fuerzas armadas bajo un discurso de "legalidad" y sosteniendo la mentira de "respeto" a los derechos humanos.
Observamos como el ejemplo más evidente al salvataje que viene realizando el mandatario de los Estados Unidos, Donald Trump a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y sus fuerzas armadas, tal como vimos durante el reciente operativo militar en el que fue abatido Nemesio Oseguera Cervantes, alias "El Mencho", líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Más allá de las campañas alegres de la 4T y su narrativa derecho humanista, la presencia militar en la seguridad pública sigue siendo ampliamente rechazada por las clases trabajadoras y sectores populares, aún y con todos los esfuerzos del gobierno actual por suavizar la percepción de la militarización en el país.
Te invitamos a sumarte a la Marx México para que juntos definamos una estrategia de lucha no solo contra la militarización y el gobierno capitalista de Sheinbaum, sino también por la construcción de un gobierno obrero y popular.
¡Abajo la Militarización del país
y el gobierno capitalista de Sheinbaum Pardo!
¡Por la organización de la clase trabajadora y el pueblo!
¡Por la construcción de un gobierno obrero y popular!